SOBRE EL CAMBIO DE GABINETE, LA RATIFICACIÓN DE VELARDE EN EL BCR Y LA NECESIDAD DE QUE EL PRESIDENTE SE PONGA A TRABAJAR

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13 Oct | 2021

Al promediar la semana que pasó, el presidente Castillo recién procedió a defenestrar a su primer ministro Guido Bellido y con ello le dio de baja a su primer gabinete, Iver Maraví, Ciro Galvez, Juan Cadillo y otros incluidos.  

Algo que aparentemente no quería hacer. Incluso se ocupó de respaldar tácita pero directamente a los ministros cuestionados, apareciendo en fotos y en mítines con ellos casi inmediatamente después de que estos hacían polémicas declaraciones o eran interpelados, como fue en el caso de Bellido y Maraví, en el acto de presentación de la denominada “segunda reforma agraria”. Pero se vio obligado ante el riesgo de que la demora en presentar la moción de censura contra su ministro de Trabajo, sea en realidad un intento exitoso de reunir las firmas para vacarlo.

Habría que decir que dada la “envergadura” de la figura y actos del señor Bellido como premier – coincido con aquellos que opinan que debe ser sino el peor, uno de los peores primeros ministros de nuestra historia republicana -, el mismo hecho de que ya no esté constituye un alivio. Sin embargo, no debemos detenernos en ello. Y esto porque, así como la vida, este gobierno continúa. Para muchos peruanos, entre los cuales me incluyo, una de las tragedias de estos tiempos es el hecho de que el futuro del Perú se encuentre en peligro a raíz de la disputa por la conducción de su gobierno, entre el grupo de los caviares y el grupo de los comunistas radicales. A estos habría que sumarle el grupo de Castillo y sus amigos, de corte sindicalista, comunista y con lazos con las organizaciones de fachada de Sendero Luminoso.  

Coincido con muchos que opinan que este round en la disputa del poder, parece haber sido ganado por los caviares. Mas, Cerrón y su partido, todavía permanecen en el gabinete y el gobierno, a través del Ministerio del Interior. El elegido Luis Barranzuela, hasta dos días antes era abogado de Perú Libre, Cerrón, Bermejo, y Bellido (de hecho, renunció formalmente al patrocinio cuando ya había jurado el cargo de ministro). Lo reprochable es que lo hacen de la manera más burda y cuestionable, con la anuencia del presidente y en un contexto en que algunas de sus principales figuras - defendidas como dijimos hasta hace muy pocos días por el ahora ministro - cuentan con orden de prisión preventiva y otras medidas coercitivas judiciales.  

Así, hoy tenemos a una premier caviar anti minera, tan roja como el planeta Marte. Y a ministros cuestionados y cuya presencia, como el caso del señalado Barranzuela, constituye un evidente conflicto de interés acaso agravado porque a sus célebres patrocinados a los que nos hemos referido en el párrafo anterior, se les acusa de tener vínculos con grupos terroristas y con narcotraficantes. ¿Cómo es posible que, a la cabeza del sector Interior, de la Policía Nacional, se encuentre el abogado defensor de presuntos terroristas, apologetas del terrorismo o partidos y personas vinculados con el narcoterrorismo?

Bajo este orden de ideas, pareciera que lo que ha sucedido es que hemos cambiado tierra por arena. Y que el presidente sigue en la misma senda del error, como si los peruanos tuviéramos que estar condenados a reparar en los ministros y altos funcionarios inidóneos que nos pone, y sufrir las consecuencias de su política de amiguismos y más que coqueteos con comunistas radicales (sobretodo en la subida de nuestro costo de vida); en vez de ocuparnos en generar lo que necesitamos. Vemos que este gobierno y quienes se mueven en su cúpula, parecen estar más interesados en generar el caos como caldo de cultivo para que se llegue a una Asamblea Constituyente. Señor presidente, lo que necesitamos es que se genere inversión, sobretodo privada, para que haya trabajo y se reactive el consumo que redunde en el bienestar de nuestra población. Necesitamos que se ponga a trabajar, y de una vez por todas se empiece a mejorar los servicios públicos de salud, se garantice la educación de nuestros hijos, mejore la función reguladora del Estado para que aquellos abusivos dejen de aprovecharse de la población, que se manifieste la decisión política de continuar en la senda del crecimiento económico que genera trabajo e ingresos a nuestra gente. Para empezar a trabajar en esto, no necesita que se modifique, menos que se cambie la Constitución vigente.

En este sentido, debemos reconocer como una decisión positiva del nuevo régimen, la ratificación formal del señor Julio Velarde como presidente del BCR, y la elección de los tres miembros de su directorio que correspondía realizar, entre personas que creen en una economía social de mercado con respeto a la propiedad privada. Acaso esto, más que el mismo hecho del cambio de gabinete, haya sido el factor más importante en la ligera baja del dólar y en algo de retorno de la confianza por parte de los diversos operadores del mercado.  

No obstante, ello no es suficiente. Requerimos de nuestro presidente y del Ejecutivo, que deje de lado el populismo, que se aleje de la izquierda radical, que deje de pensar sólo en gastar, en dar limosna a la población, y más bien se preocupe por generar. Señor Castillo, es tiempo que se termine de dar cuenta que ya no es candidato, que ahora es presidente, y como tal debe gobernar. Los peruanos necesitamos un líder, un gobernante, no un eterno candidato que hable para la plaza. Estar encima del caballo es distinto a verlo de lejos. Su responsabilidad es llevar las riendas de nuestro país, ya pasaron más de 70 días y nada. Es hora de que se ponga a trabajar.  Haga que millones de peruanos nos quitemos la idea de que lo mejor para nuestro país, es que deje el cargo. Si bien la esperanza es lo último que se pierde, la situación del Perú no da para esperar más. La pelota está en su cancha.

 

Pablo Iglesias


Abogado de la PUCP. Magíster en Derecho de la Empresa de la PUCP y egresado de la Licenciatura Especial con Mención en Educación para el Desarrollo de la PUCP. Especialista en Derecho Civil, Arbitraje, Derecho Administrativo, Constitucional, Propiedad y Registros, Derecho Procesal, Protección al Consumidor, Derecho de la Construcción, Asesoría de Empresas y Política. Ejerce de manera independiente la abogacía y la Docencia. Es analista político.

Pablo Iglesias


Abogado de la PUCP. Magíster en Derecho de la Empresa de la PUCP y egresado de la Licenciatura Especial con Mención en Educación para el Desarrollo de la PUCP. Especialista en Derecho Civil, Arbitraje, Derecho Administrativo, Constitucional, Propiedad y Registros, Derecho Procesal, Protección al Consumidor, Derecho de la Construcción, Asesoría de Empresas y Política. Ejerce de manera independiente la abogacía y la Docencia. Es analista político.