Osvaldo Cattone: prolífico director teatral falleció a los 88 años
El teatro en el Perú no podría explicarse a real dimensión sin la presencia de Osvaldo Cattone, aquel argentino que arribó a suelo peruano en 1973 y que, tras una prolífica carrera teatral en nuestro país, hoy dejó de existir a los 88 años. Esta lamentable perdida fue anunciada esta mañana por su íntima amiga, Regina Alcóver, en un diálogo con "Radio Felicidad".
Según se pudo conocer a través de su íntimo amigo Chalo Gambino, quien declaró para el Diario El Comercio, Cattone falleció producto de una infección prostática que lo tenía con constantes dolores durante los últimos años y que en el 2020 lo llevó durante más de una semana a la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI).
Osvaldo Cattone radicó en el Perú desde 1973, desde entonces entregó su vida al teatro desde la actuación y dirección. (Foto: GEC)Su inmenso amor por el teatro se forjó en Buenos Aires donde, además de hacer sus primeras representaciones, estudió Literatura. Su viaje a Italia en 1954 para estudiar en la Academia "Academia Nacional de Arte Dramático Silvio D'Amico", terminó por consolidar un talento que desde sus días en Argentina ya comenzaba a levantar excelentes augurios.
Desde su llegada al Perú en los primeros años de la década de los 70 no hizo más que cosechar innumerables éxitos, tanto en la televisión como presentador y co-protagonista, pero especialmente en la escena teatral, donde dirigió múltiples presentaciones. Entre las más destacadas y que quedarán en el recuerdo están: "La inocente", "La tercera palabra", "La esposa constante", "Espíritu travieso", "Mi adorado embustero", entre otras.
Osvaldo Cattone junto a Regina Alcóver, su íntima amiga por más de cinco décadas. (Foto: GEC)En una de sus últimas entrevistas concedida el año pasado para el Diario El Comercio, el argentino contó detalles de su último deseo antes de dejar este mundo. "En mi testamento he puesto que me tienen que cremar porque no quiero estar encerrado toda la muerte en un cajón. Eso me parece terrible. Además porque te van a visitar un domingo, luego otro y luego te abandonan. ¿Para qué estar así? En cambio el fuego purifica todo y las cenizas pueden ser tiradas al mar o a donde fuere", comentó aquella vez. Siempre estarás en la eternidad, Osvaldo.